9 de marzo de 2018

¿Por qué Gary Oldman merecía ese Oscar?

Por María Reinoso

El pasado 4 de marzo Gary Oldman subía al escenario del Dolby Theatre para recoger su estatuilla a Mejor actor en los Premios Oscar. Era la segunda vez que conseguía una nominación a los galardones de la Academia y todas las porras le daban por ganador tras disfrutar su actuación como Winston Churchill en El instante más oscuro.

Sin embargo, aunque el Primer Ministro Británico le haya entregado el Oscar indirectamente, no es el único gran papel del actor nacido en Londres. Hacemos un repaso a lospersonajes más icónicos que ha interpretado en su carrera.
Sid y Nancy fue el primer largometraje de Oldman para cine. En él, el actor se metió en la piel de Sid Vicious, el bajista del grupo de punk The Sex Pistols. La cinta, que presumía de ser altamente biográfica, narra la separación del grupo y la carrera que intentó llevar en solitario Vicious a la par que consumía heroína con su novia. El ganador de un Oscar mostraba también el arresto del artista después de que su pareja fuera encontrada acuchillada hasta la muerte. Se metió tanto en el papel que, al intentar perder peso para parecer un adicto a la heroína, acabó ingresado en el hospital por desnutrición.
El romance gótico y el terror tomaron una nueva forma con la llegada a los cines de Drácula de Bram Stoker en 1992, largometraje dirigido por Francis Ford Coppola. Hoy en día, la cinta protagonizada por Gary Oldman y Winona Rydersigue considerándose parte del cine de culto y una imprescindible para los amantes del género. El actor inglés decidió trabajar con un profesor de canto para conseguir bajar su voz un tono y dar más oscuridad a su personaje. Siempre intentó que sus compañeros sintieran lo que un mero mortal viviría al conocer al mismísimo Drácula, por lo que cuando el vestuario no ayudaba a que fuera temido, susurraba al reparto frases para ver posteriormente el miedo en su mirada.
Después de la fama cosechada como protagonista de Drácula de Bram Stoker, Gary Oldman se puso en las manos de Luc Besson para interpretar al antagonista principal de El profesional (Léon), Stansfield. El actor llevó a cabo varias de las escenas más representativas de la película de forma improvisada. Cuando grita "TODOS" y en el interrogatorio al padre de Mathilda, Oldman decidió variar su interpretación del guion para sorprender al reparto y ayudar a una mejor comprensión del momento. En el primer caso, realizó la escena diciendo la palabra a un nivel normal, pero en determinado momento avisó al encargado de sonido para que se quitara los cascos. Durante el interrogatorio, su compañero no sabía que iba a acercarse y olerle tan de cerca, por lo que se nota la incomodidad que Besson intentaba mostrar. En ambos casos, la escena improvisada fue la que acabó llegando al montaje final.
En 2004 Gary Oldman llegó a una de las sagas con más taquilla de la historia: Harry Potter. El actor británico interpretó a Sirius Black, un supuesto asesino a sangre fría que delató a los padres del mago más famoso, lo que finalmente acabó con su vida. Como ya ocurriera con Sid y Nancy, Oldman había decidido aceptar el papel de Sirius Black para volver al trabajo y conseguir dinero, después del año sabático que se tomó para estar con su familia. Aunque posteriormente trabajaría a gusto con el reparto y moldearía incluso el estilismo de su personaje, tan solo decidió sumarse a la franquicia por ello. Bueno, para conseguir dinero y para hacer sonreír a sus hijos, grandes seguidores del gran Harry Potter.
Jim Gordon ha sido uno de los papeles que más reconocimiento le ha dado a Gary Oldman en audiencias de todas las edades. A pesar de su larga trayectoria y de papeles como los ya mencionados, la primera imagen que viene a la cabeza a muchos cuando se habla del actor, es la del detective Jim Gordon. Oldman estuvo muy cerca de no meterse en la piel del policía, ya que el papel inicialmente iba a ser para Chris Cooper (interpretando él a uno de los villanos). Por problemas personales, Cooper se separó del proyecto y Oldman acabó aceptando sin tan siquiera leer el guion.
A Gary Oldman le van bien las guerras. Ya sea en el mundo mágico, la Segunda Guerra Mundial o la Guerra Fría, el actor consigue dar lo mejor de sí interpretando papeles que lo ponen en el punto de mira. Hablamos esta vez de El topo (2011) que, al igual que con Winston Churchill, el papel de George Smiley hizo que Oldman fuera nominado a Mejor Actor en los galardones más conocidos del cine a nivel mundial. La preparación de Gary Oldman fue una de las más placenteras para el actor, según comentó en entrevistas posteriores. Para interpretar al agente de la Guerra Fría, subió de peso hasta tener "una tripita" digna del detective Smiley. Uno de los rasgos más distintivos de su personaje son las gafas, por lo que fue a una tienda y se probó más de cien modelos hasta dar con el adecuado para interpretar al hombre. Todo ello se juntó a los gestos que mostraba John le Carré, autor de las novelas, a quien Oldman copió para completar su personaje.
Actualmente, Gary Oldman lleva más de treinta años en la industria cinematográfica y nos ha deleitado con papeles e historias maravillosas, como los que hemos enumerado aquí. No ha sido hasta ahora que ha conseguido subirse al escenario y recoger un Oscar, por lo que nosotros preferimos pensar que los reconocimientos a su carrera no han hecho más que empezar.