27 de marzo de 2018

'Invencible', el Disney más adulto

Por Pau Jané

Al escuchar Una producción de Walt Disney Pictures probablemente pienses en las clásicas cintas de animación o, si eres más joven, en Piratas del Caribe, Marvel, Pixar y hasta Star Wars. No obstante, bajo el amparo de Disney también hay espacio para proyectos de presupuesto medio orientados a una audiencia un poco más adulta, sin caer en lo sórdido o incómodo, que mayoritariamente narran historias de superación personal. Por ejemplo, McFarland, Sin límites, Campeón e Invencible. Esta última se estrenó en 2006 pero perfectamente podría haberse estrenado en los años 90. Este espíritu nostálgico es una de las cosas que la hace más atractiva, pero hay más razones para ver la película. Concretamente cuatro:
El catálogo de filmes de deporte centrados en un underdog (perdedor, tanto puede ser un equipo como un deportista en concreto) es tan inmenso y el patrón narrativo es tan estricto que es difícil que una nueva aportación a este tipo de relato épico produzca algo que no parezca una mala copia. Invencible consigue superar todo estos obstáculos y presentar una historia previsible con carisma y personalidad. Parafraseando la cinta, lo más importante no es la calidad sino el carácter, el corazón. Y la película lo tiene.
Este carisma proviene de la verosimilitud y el respeto con el que Invencible trata a la ciudad de Philadelphia y a su gente, los verdaderos protagonistas. La fotografía anaranjada que usa el director (y director de fotografía) Ericson Core para captar las pulsiones del barrio obrero donde viven el protagonista y sus amigos y su forma de cartografiar la geografía de la zona consiguen que casi vivamos una experiencia 4-D.
Es bastante usual en películas de estas características que el protagonista sea muy arrogante y trate con desdén a la gente de su entorno a medida que va acercándose a su objetivo. Invencible consigue desprenderse de este desagradable tópico de forma sorprendente. El protagonista, Vince Papale, se infravalora constantemente y siente que no se merece lo que obtiene. Aquí es clave la interpretación de Mark Wahlberg para transmitir este aire humilde y de bondad. Es admirable la capacidad del actor para encajar en proyectos de tan diversa índole cuando, a priori, muchos piensan que sus capacidades interpretativas son limitadas.
Pese que este no sea su principal discurso, probablemente lo habría sido si no la hubiera producido Disney, Invencible da pie a reflexionar sobre la importancia del fútbol en la vida de la clase trabajadora estadounidense como vía de evasión y al mismo tiempo como esperanza de una vida mejor. El fichaje de Papale, uno de los chicos del barrio sin experiencia profesional, para los Philadelphia Eagles sirve para animar a sus amigos que se encuentran en un periodo de huelga. Probablemente, esta no sea la razón por la que veas un filme como este pero lo enriquece.
Invencible es una opción ideal si quieres disfrutar de una noche de deporte con la seguridad de que todo va a salir bien y no vas a irte a la cama de mal humor.