13 de junio de 2018

'El protegido': Fortaleza vs. Debilidad

Por Aitziber Polo

Mucho antes de que La Liga de la Justicia se configurase en pantalla, o de que el Universo Cinematográfico Marvel soñase con convertirse en el gigante que es a día de hoy, se estrenó una "pequeña" película que, lejos del artificio y los efectos especiales a los que estamos acostumbrados en este tipo de cine, se incluye en muchos rankings como una de las mejores cintas de superhéroes jamás rodadas.
Corría el año 2000 cuando El Protegido llegó a las salas de cine. M. Night Shyamalan ya trabajaba en su guión mientras rodaba su anterior película: El Sexto Sentido. El éxito logrado por esta, marcó su carrera e hizo que todos los focos se fijasen en él. Por eso, cuando un año después se estrenó El Protegido, no pocos se llevaron un chasco. Era una película tan diferente a El Sexto Sentido, que aunque funcionó en taquilla, tuvo una acogida bastante tibia por parte de los espectadores, y han hecho falta años de reposo para valorarla como se merece.
M. Night Shyamalan es un forofo de los comics, y El Protegidoes una carta de amor a las viñetas y los héroes y villanos que se pasean por ellas. La idea de concebir el guion de la película, vino en parte por algo tan rutinario como una lesión que sufrió mientras jugaba al baloncesto. Se dio cuenta de lo vulnerable que es el ser humano, y vio potencial para construir una historia fundamentada en esa premisa.
Mientras trabajaban en El Sexto Sentido, Shyamalan le ofreció de nuevo a Bruce Willis ser el protagonista de su próxima película. Para el antagonista pensó en Philip Seymour Hoffman en un primer momento, pero a medida que desarrollaba el guion, su objetivo fue cambiando a Samuel L. Jackson. Ambos aceptaron. Con la que tuvo menos suerte fue con Julianne Moore, quien iba a hacer de esposa de Willis, hasta que dejó el proyecto para coger el papel de Clarice Starling  en Hannibal. La sustituyó Robin Wright Penn.
El protegido se sale de los cánones habituales de películas de superhéroes en cuanto a su tono y su realización. Se aleja del blockbuster y se acerca al thriller con el componente emocional como trasfondo. Sin embargo, las bases del género están ahí: el héroe, el villano, sus "poderes", su kryptonita, incluso colores y atuendos que los identifican. El protegido sigue la historia paralela de David Dunn (Bruce Willis) y Elijah Price (Samuel L. Jackson), dos individuos en extremos opuestos de un mismo espectro: el uno inmune a todo daño físico (irrompible, Unbreakable como reza el título original de la cinta), el otro, doliente de osteogénesis imperfecta, también conocida como la enfermedad de los huesos de cristal. El uno es la némesis del otro, y a su vez la "otra mitad" que justifica su existencia.
M. Night Shyamalan planeaba que El Protegido fuese la primera parte de una trilogía. Sin embargo, tuvo que desechar la idea al no conseguir esta el éxito que esperaba. A partir de ahí, cada vez que le preguntaban por aquello, decía que quería que todas sus películas fueran únicas e independientes, así que en cualquier caso, quedaba descartada una secuela convencional. 17 años después llegaba Múltiple, cuya escena final supone probablemente el plotwist más descomunal en la carrera de Shyamalan hasta la fecha. El director hindú no sólo nos plantaba sobre la mesa un universo compartido entre dos de sus películas (El Protegido y Múltiple), sino que además abría la puerta a su próximo proyecto, la película que cerrará la tríada: Glass.
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